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¿Qué tipo de portabicis prefieres? El portabicis de techo.

Da igual el tipo de ciclismo que practiques: en algún momento te surgirá la necesidad o el deseo de transportar tu bicicleta en el coche. Desmontar la bici y meterla en el habitáculo tiene múltiples desventajas (mancha, ocupa mucho espacio, es un engorro y supone un peligro en caso de accidente o frenazo), así que es probable que estés pensando en comprarte un portabicicletas. Por si ése es tu caso ahora mismo, voy a hacer un repaso rápido a los principales tipos de portabicis que hay en el mercado:

Portabicis de techo – Todo un clásico, el portabicis de techo es una de las opciones más usadas. Para usarlo, sólo hacen falta unas barras portaequipajes, que mucha gente tiene para otros usos (y, si no, tampoco cuestan demasiado). El portabicis en sí tiene un precio muy asequible, con modelos básicos de Decathlon por menos de 15 euros y cosas muy majas por no más de 70. Lo mejor es que, cuando no lo usas, apenas ocupa espacio en casa.

Al comprarlo debes tener en cuenta tres factores:

  • Debe ser compatible con las barras en las que lo vayas a usar.
  • Si tu bici tiene el tubo del cuadro demasiado ancho o de una forma muy alejada de lo cilíndrico, también debes asegurarte de su compatibilidad.
  • Si eliges uno de los que te obligan a montar la rueda delantera para enganchar directamente la horquilla (se suponen más seguros) y tu bici tiene frenos de disco, cerciórate de que el cuerpo del freno no choca con el portabicis, impidiendo el montaje.

En la parte negativa, los portabicis de techo te obligan a levantar la bici para colocarla, lo que no siempre es fácil; provocan mucho ruido al conducir por carretera y pueden ocasionarte un lío muy gordo si te olvidas que llevas la bici arriba al entrar en garajes y sitios así. Muchos rechazan el portabicis de techo por la sensación de inseguridad que les da, pero no creo que sea para tanto.

Hace meses, me compré un portabicis de techo, de los que enganchan a la horquilla, y nunca llegué a usarlo, porque no encajaba con mi freno delantero, un Avid Elixir R. Después de eso, opté por otra solución, que ya os contaré más adelante.

En el próximo artículo de esta serie, hablaré sobre los portabicis de portón.

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