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A prueba: bicicleta eléctrica urbana Solexity

La bicicleta eléctrica Solexity es la apuesta de la veterana marca Solex para los usuarios que buscan una bicicleta urbana, robusta y con gran autonomía. A lo largo de las últimas semanas, hemos hecho diversas pruebas con esta montura, tanto en desplazamientos cortos como largos  y vamos a contaros aquí lo que nos ha parecido.

Primeras impresiones

Nada más sacarla de la caja y colocarle los pedales y el manillar, la Solexity se muestra imponente y contundente. Si hay que definir la primera sensación que transmite, la mejor palabra es robustez, principalmente transmitida por sus gruesos tubos, de aspecto sólido, tanto en el cuadro como en el manillar.

El cuadro, diseñado por Pininfarina, no cuenta con el tradicional diseño en forma de diamante, formado por dos triángulos que comparten el tubo del sillín: la bici carece de tubo superior, con un tubo inferior que forma una única curva, elegante y continua que se alarga hasta las punteras de las vainas, lo que hace muy cómodo subir y bajar de ella sin tener que pasar la pierna sobre el sillín. Los tirantes que unen el portabultos (que sirve también como habitáculo de la batería) al tubo inferior y las punteras son también gruesos y rígidos, lo que impide que el portabultos/batería vaya vibrando todo el camino, aumentando la sensación de comodidad en la conducción.

Las luces LED integradas en el cuadro (la trasera, en el alojamiento de la batería) contribuyen a la imagen de bicicleta de alto nivel y son, además, una ventaja a la hora de dejar aparcada la bici en la calle, porque no tienes que llevártelas contigo para evitar que te las roben.

Tras las primeras buenas impresiones, vino un gran momento de duda: ¿cuánto pesa esto? Mucho, muchísimo: cerca de 26kg con pedales y batería. Muy por encima del peso de las bicicletas más habituales (ya sean urbanas, de carretera o de montaña). Mientras se terminaba de cargar la batería, las dudas acerca de cómo se dejaría conducir una bicicleta de ese peso no hacían más que aumentar.

Primer paseo

La Solexity en pleno paseo por MadridYa con la batería cargada por completo, llegó el momento de sacar la bici a pasear. Primer inconveniente: su peso y su tamaño no hacen fácil maniobrar por los pasillos y portales de un edificio. Quienes vivan en una casa independiente y con garaje, nunca se enfrentarán a estas dificultades, claro.

Ya en la calle, lo primero era resolver la gran duda: ¿cómo se comportará esta bici tan grande y pesada sin la ayuda de su motor? Para ello, nada mejor que lanzarse a pedalear cuesta arriba y con el sistema eléctrico apagado. Intuitivamente, me preparé para llevarme una desagradable sorpresa pero no podía equivocarme más: las primeras pedaladas hacia arriba, con el cambio en una marcha media, resultaron tremendamente sencillas. La bicicleta que se anunciaba como un pesado mastodonte al empujarla hasta la calle comenzaba a comportarse como una ágil y silenciosa bicicleta urbana en cuanto te subías a ella. Prueba superada.

Anduve sin asistencia eléctrica durante unos cuantos cientos de metros en llano y, después, casi otro kilómetro en el que abunda la  pendiente negativa. La sensación que tuve con la Solexity en esos primeros metros es la misma que tienes cuando, acostumbrado a tu coche utilitario, pruebas uno de gama alta, pero no un deportivo, sino un cochazo tipo coche de padre: solidez y serenidad, pero con la confianza de tener un montón de caballos escondidos bajo el capó. Así se comportaba la Solexity.

Recordemos que a la firmeza de su cuadro se unen dos características que contribuyen a la comodidad y el silencio de la conducción: las suspensiones en tija y horquilla. Esta última, además, es bloqueable. El resultado es una bicicleta que rueda por el asfalto como si flotara sobre él y que supera los pequeños baches y las imperfecciones sin transmitirte grandes latigazos a los brazos o la columna, logrando una conducción cómoda y relajada.

Llegó el momento de poner en marcha la asistencia eléctrica al pedaleo y ahí es donde, si hasta entonces creía ir en un Audi de gama alta, empecé a notar que iba en un Rolls Royce…

La asistencia eléctrica al pedaleo

La ayuda que proporciona el motor de una bicicleta eléctrica hace que los kilómetros y las cuestas pasen por debajo de ti casi sin que te enteres. Gracias al cuadro de mando que incorpora junto al puño izquierdo, es posible controlar los dos parámetros esenciales de la asistencia eléctrica: el nivel y su progreso. Esta última función, que nos permite alternar entre los modos “Slow” y “Sport”, uno más progresivo que el otro, es la que menos impacto he percibido que tenga, siendo mucho más determinante el nivel máximo de asistencia que marques.

¿Cómo se comporta una bici eléctrica de 26kg en el asfalto? Pues, con el máximo nivel de asistencia, puedes subir las cuestas más pronunciadas del Anillo Verde Ciclista de Madrid sin que se te acelere el pulso. Hay que dar pedales, sí, pero las rampas que, con mi bici de montaña, me obligan a ponerme de pie y hacer un esfuerzo notable para no bajar de 20km/h, con la Solexity las puedes superar a esa velocidad sentado y con razonable tranquilidad. En llano, los kilómetros pasan y pasan sin que sientas que estás haciendo esfuerzo alguno, aun manteniendo velocidades alrededor y por encima de los 25km/h durante mucho rato.

El motor eléctrico, alojado en el buje delantero, es muy silencioso, lo que ayuda aún más a la sensación de calma y tranquilidad que te proporciona el llevar la Solexity por el asfalto.

El asunto de la autonomía

Vista trasera de la SolexityEn las primeras salidas que hice con la Solexity, fui conservador con el nivel de asistencia, reservando el máximo para las mayores cuestas, por miedo a quedarme sin batería. Sin embargo, pronto vi que no hay que tener tanta precaución. La prueba de mayor distancia que he hecho ha sido de casi 50km, con el mayor nivel de asistencia y en modo “Sport”, y la batería aguantó perfectamente. Al acabar, aún quedaba una marca en el indicador. Las especificaciones de la bicicleta dicen que la autonomía está entre 40 y 70km.

Una autonomía así es suficiente tanto para el “long distance commuting” como para multitud de trayectos de corta distancia sin tener que recargar la batería entre medias. Quienes la usen para esos desplazamientos largos diarios, de unos 20km por trayecto, podrán afrontarlos sin problema con sólo cargar la batería por la noche (una carga completa dura algo más de 8 horas).

Otras cuestiones

Ayuda al arranque

La bicicleta cuenta con un sistema de ayuda al arranque, que te permite echar a rodar hasta los 6km/h sin necesidad de pedalear. Suena útil pero, a decir verdad, no he conseguido usarlo con éxito en ningún momento, porque tengo demasiado automatizado el ademán de pedalear para arrancar. Supongo que un usuario que no pueda desarrollar mucha fuerza con las piernas le sacará más partido, pero alguien mínimamente en forma consigue el mismo efecto con dos golpes de pedal.

Frenos

Los frenos de la Solexity son suficientes para esta bici y el tipo de conducción que se le debería dar pero, eso sí, no destacan en absoluto. Se agradecería algo más de capacidad de frenada.

Limpieza

La Solexity viene equipada con generosos guardabarros metálicos y con un cubrecadenas completo, incluso con cubreplatos, lo que hace innecesario subirse el bajo de la pernera derecha o usar clips. Gran detalle para una bici urbana.

Seguridad

La bici cuenta con un bloqueo por llave de la batería, para dificultar su robo, así como con un bloqueo de arco para la rueda trasera, del tipo que resulta habitual en Europa. No obstante, una Solexity en buen estado llamará mucho la atención aparcada en cualquier acera, por lo que más te vale usar buenos candados y cadenas. La pieza más expuesta al vandalismo es la pantalla multifunción.

Es una lástima que no se haya aprovechado para dotar a la Solexity de unas luces más potentes, sobre todo la delantera, muy adecuada para que te vean y para iluminar el camino ante ti pero, si realmente quieres iluminar tu camino en la noche cerrada, tendrás que complementar la luz integrada.

Capacidad de carga

La Solexity cuenta con un gran portabultos metálico, plano, aprovechando la parte superior del habitáculo de la batería. Si vas a transportar carga a menudo, es el lugar perfecto para instalar de forma estable una caja o cesta, quizá con un poco de bricolaje casero para fijarla de manera permanente.

¿Para quién es esta bici?

En Ciclando, creemos que las bicicletas eléctricas son ideales para dos tipos de público: quienes tienen que enfrentarse a desplazamientos largos a diario (típicamente, entre 10 y 20km por trayecto, para ir a trabajar o a estudiar) y quienes ya no se encuentran en la forma física ideal pero quieren seguir montando en bicicleta para su vida diaria. Para ambos públicos, pero sobre todo para el primero, la Solexity es una bicicleta ideal, una inversión a largo plazo en un vehículo urbano cómodo y que reducirá al mínimo el esfuerzo físico, justo un peldaño por debajo de un ciclomotor eléctrico. Su precio es, elevado, de algo más de 2.000 euros, pero merece la pena si vas a darle a diario el uso para el que está pensada.

Un único “pero”

Se trata de una bici voluminosa y pesada. Hay que tener esto en consideración si necesitas guardarla dentro de casa o si tu forma física no te permite maniobrar con ella fácilmente en parado. Salvar incluso unos pocos escalones con esta bici puede llegar a ser imposible para quien no tenga la agilidad y fuerzas debidas.

Lo mejor: aspecto robusto y elegante; gran autonomía; suavidad y comodidad de conducción; luces y antirrobo integrados; cubrecadena y cubreplatos; pantalla grande e informativa, con brillo regulable.
Lo peor: luces de baja potencia; precio elevado; peso muy elevado.

 

4 thoughts on “A prueba: bicicleta eléctrica urbana Solexity

    1. Sin duda. Es comodísima. Como ir en una limusina. Lo del peso hay que destacarlo porque sería un error no hacerlo, porque no es un asunto trivial, pero para alguien con agilidad y fuerza normales no es un problema. A quien no veo haciéndolo es, por ejemplo, a mi madre: disfrutaría mucho MONTANDO una bici así, pero lo pasaría mal si tuviera que, por ejemplo, levantarla del suelo si se le cae.

  1. Boas !
    Tenho uma solexity,desde outubro de 2013,mas infelizmente veio com um problemas.
    Exp: depois de fazer cerca de 1 km ou mais, sempre no mesmo ritmo de andamento,esta, desliga-se,depois,a partir daí torna-se uma canseira,porque o motor está sempre a desligar cada vez que dou ao pedal,imaginem isto numa subida, (continua a aguardar reparação).
    Também gostaria de saber se é possível instalar acelerador de mão,como outros modelos desta marca

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